No todo es lo que parece


Una tarde fría de invierno, la hora de la merienda, un dulce muy apetitoso y una buena  taza de... ¿de qué puede ser? café con leche, té, ... según dónde estés. Esta foto es en Navidad, en Budapest y la taza es de forralt bor, el vino caliente con especias de Hungría.

Con esta metáfora quiero introducir un tema que a los docentes nos lleva de cabeza, las programaciones. Si las vemos como un documento en el que plasmamos objetivos, metodología, criterios de evaluación... puede ser un trabajo tedioso y aburrido. Pero si cambiamos la mirada y nos planteamos ¿cómo quiero preparar una unidad didáctica o un proyecto para que mi alumnado se emocione y aprenda? Y entonces mi "programación" cambia y ahora pienso en metas de aprendizaje, en cómo aprenden mis alumnos y en cómo sé yo que están aprendiendo. Porque he cambiado mi idea de que los alumnos aprueben por la idea de que sean capaces de transformar lo que les transmito en conocimiento útil y que además lo apliquen en diferentes situaciones de su vida.

Cuando hablamos de metas de aprendizaje estamos convirtiendo los objetivos de contenido en objetivos competenciales y entonces debemos de pensar en la pirámide de aprendizaje (Taxonomía de Bloom), es una pirámide jerárquica, es decir, necesitamos de los conocimientos de los niveles inferiores para poder llegar al aprendizaje de los niveles superiores. 

Cómo aprenden los alumnos es algo que nos tendríamos que cuestionar mucho más, en vez de tanto pensar en cómo enseñamos los docentes. En nuestra formación no podemos olvidar esta parte y hay que procurar estar actualizados en el campo de la neurociencia. Resulta muy interesante esta entrevista a Stanislas Dehaene, catalogado uno de los máximos exponentes en neurociencia y autor del libro ¿Cómo aprendemos?. Define los cuatro pilares del aprendizaje en la atención, el compromiso activo, el buen feedback y la consolidación

También explica técnicas que favorecen el aprendizaje como distribuir el aprendizaje en varios días y alternarlo con evaluaciones. Las evaluaciones nos dan señales de error y equivocarse es lo que lleva a aprender. Pero del error y su importancia de no esconderlo hablaré otro día. Y uno de los factores más importantes del aprendizaje es la metacognición, si aprendemos a conocernos podemos aprender a aprender mejor.

Y volviendo a las programaciones, creo que no deberíamos perder de vista a nuestro alumnado, pensar en sus necesidades e intentar llegar a ellos a través de un aprendizaje basado en las preguntas no en las respuestas. El aprendizaje se demuestra preguntando, no respondiendo. Una buena explicación debería provocar una buena pregunta. Y piensa que cualquier persona aprende cuando tiene curiosidad y si tiene curiosidad pregunta.

Así que como docentes deberíamos fomentar la curiosidad y aprender a sorprendernos... 

@MCTejedor

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